La cuerda floja del infodumping en la novela histórica

La cuerda floja del infodumping en la novela histórica - Esquinas Dobladas

UNO DE LOS ARTÍCULOS más visitados y leídos de este blog es este en el que hablo de Julia Navarro y su más que puntual afición al infodumping. No creo que sea casual: es un problema muy, pero que muy extendido entre los escritores de novela histórica, porque a veces se nos olvida que a nadie le importa cuántas horas hemos pasado buscando si había lecheros en el Berlín de 1961.

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Reseña: «36», Nieves Delgado | Premios Guillermo de Baskerville’17

Reseña: «36», Nieves Delgado | Premios Guillermo de Baskerville’17  - Esquinas Dobladas

¡Y AQUÍ ESTÁ LA TERCERA RESEÑA! Como miembro del jurado de los Premios Guillermo de Baskerville, organizados por la web Libros Prohibidos (si no los conoces, es el momento de darte un paseo por su web), me toca hablar de cuatro obras. Es mi segunda edición, porque ya participé como jurado en la edición del año pasado, aunque en la categoría de Relato Corto, mientras que este me ha tocado la Novela Corta.

Hasta ahora he reseñado Despertares, de Felicidad Martínez; y Clorofilia, de Cristina Jurado (puedes curiosear un poco cómo va la cosa por aquí) y solo me quedaría una novela más de entre todas las nominadas

¡Vamos ya con la reseña!

«36», Nieves Delgado

Reseña: «36», Nieves Delgado | Premios Guillermo de Baskerville’17  - Esquinas Dobladas

36

Autora: Nieves Delgado

Cerbero, 2017

 

ISBN: 9788494745461

228 páginas

El nacimiento de una nueva Inteligencia Artificial en el CIDIA siempre es motivo de alegría. En el caso de la que ocupará el cuerpo número 36, la felicidad es doble, puesto que, nada más nacer, ha sorprendido a todos los técnicos con un insólito «Buenos días». 36 no es una IA como las demás, se hace preguntas y quiere respuestas. ¿Dónde reside la verdadera identidad? ¿Qué sentido tienen las etiquetas? ¿Es necesario integrarse y aceptar la opinión de la mayoría?

Lo que más me ha gustado de 36 ha sido, sin lugar a duda, la caracterización de sus personajes. Especialmente de los secundarios, y quiero pararme a destacar este punto porque no es nada fácil dejar bien definidos un puñado de secundarios en una novela corta, sobre todo si se desarrolla en un período de tiempo tan amplio como esta. ¿Y cómo consigue esto Nieves Delgado? Utilizando con maestría el mejor recurso de caracterización de personalidades que tenemos a nuestro alcance (y uno de los más difíciles de dominar, también): los diálogos. Inteligentes, acertados y, sobre todo, muy realistas.

Si a esos diálogos tan bien conseguidos le añadimos el hecho de que las escenas están especialmente bien escogidas, puedo decir que no sobra ni falta nada en el relato de la vida (llamémoslo así) del personaje principal, que al fin y al cabo es lo que es 36. Incluso el hecho de que el personaje de Edvard medio desaparezca en la última parte de la novela puede interpretarse como una analogía de cómo los padres toman un segundo plano en la vida de las personas a medida que vamos creciendo: ¡y ese tipo de simbolismo me fascina!

Otro de los grandes puntos a favor de esta novela es el magnífico trabajo de worldbuilding o creación de mundos que ha realizado la autora: se trata de un entorno muy parecido al nuestro, pero al mismo tiempo con unas diferencias muy marcadas. Lo que me encanta de cómo Nieves Delgado nos ha presentado esas diferencias es que ha escogido algunos detalles significativos, con mucho acierto para que esas pequeñas partes sirvan para representar al todo. El espacio de la novela es muy reducido y, en estos casos, suele ocurrir que parece que los autores se quedan cortos y que solamente nos dejan asomarnos por un ventanuco pequeñito al mundo que han creado; no es el caso de 36, donde realmente parece que no observamos desde fuera sino que nos hemos metido dentro de la historia.

El mensaje de la novela es también muy bueno: tanto su introducción como los dilemas que plantea, y me gusta mucho cómo las reflexiones de los personajes llevan a presentar varias opciones (o soluciones, podríamos decir) pero la autora no nos fuerza a decantarnos por ninguna. La idea, en general, es de diez, y el desarrollo de esta prácticamente perfecto.

La única pega que le pondría es que, sobre todo al principio, 36 tiene un aire como de cuento. Y esto no tendría que ser necesariamente algo negativo (si me conoces sabrás que no solamente soy una friki de la documentación, sino también de los cuentos de hadas), pero en el caso de esta novela corta creo que el comienzo, una parte tan importante de cualquier narración, peca de explicativo. No llega a ser infodumping puro y duro, pero tengo la sensación de que el efecto de lo que se nos cuenta habría sido mucho más impactante si se hubieran escogido dos o tres escenas clave para mostrar todo eso que ocurre (y que, sin duda, es necesario para la comprensión total de la trama) y, mediante uno de esos diálogos tan buenos que Nieves Delgado sabe crear, o quizás mediante alguna vuelta a una estructura que se queda en algo demasiado lineal y cerrado, las cosas se nos hubieran mostrado en lugar de ser contadas.

De hecho, creo que lo único que le falta a 36 para convertirse en mi historia favorita de ciencia ficción de todos los tiempos (que, a ver, es cierto que no me considero ni muchísimo menos una experta [ni siquiera una lectora especialmente asidua] en el género, pero alguna que otra cosilla sí que he leído) es eso: un poquito más de complejidad en los tiempos de la narración o algún que otro juego de perspectivas o de estructura. Un poquito más de ambición a la hora de contar los hechos le habrían dado a 36 toda la memorabilidad que se merecen la historia y los personajes.

¡Y hasta aquí esta tercera reseña de Novela Corta de los Premios Guillermo de Baskerville 2017! Muy pronto, la última: suscríbete a mi lista de correo para que no perderte nada de nada. ¡Hasta la semana que viene!

Reseña: «Clorofilia», Cristina Jurado | Premios Guillermo de Baskerville’17

Reseña: «Clorofilia», Cristina Jurado | Premios Guillermo de Baskerville’17 — Esquinas Dobladas

¡VAMOS CON LA SEGUNDA RESEÑA! Como miembro del jurado de los Premios Guillermo de Baskerville, organizados por la web Libros Prohibidos (que con su gran labor hacen que poco a poco la literatura independiente y autopublicada vaya abriéndose hueco en el mercado hispanohablante), voy a reseñar cuatro novelas cortas. Es mi segunda edición, porque ya participé como jurado en la edición del año pasado, aunque en la categoría de Relato Corto, mientras que este me ha tocado la Novela Corta.

De momento, esta es mi segunda reseña: puedes leer por aquí la que publiqué hace un par de semanas de Despertares, de Felicidad Martínez; y hasta enero voy a seguir leyendo y publicando una por cada novela corta nominada. La cosa parece que está muy interesante, por cierto.

Y, sin más, aquí está la reseña:

«Clorofilia», Cristina Jurado

Reseña: «Clorofilia», Cristina Jurado | Premios Guillermo de Baskerville’17 — Esquinas Dobladas

Clorofilia

Autora: Cristina Jurado

Cerbero, 2017

 

ISBN: 9788494642234

142 páginas

¿Quién es Kirmen? ¿Por qué el joven no se parece a sus padres, ni a su amigos, ni a ninguno de los habitantes del Claustro? En el exterior de las cúpulas que protegen a los últimos habitantes de la Tierra, una tormenta eterna y monstruosa se ceba con el planeta. Kirmen sigue cambiando y, mientras tanto, no deja de soñar con salir. Al exterior. A la tormenta. ¿Qué es Kirmen?

Lo primero que tengo que destacar de este libro es el comienzo tan increíble que tiene.  Las primeras frases son totalmente perfectas: atrapan al lector con esas metáforas tan sugerentes y directas. Hay pocas cosas más importantes que un comienzo en una novela, y Cristina Jurado ha sabido aprovecharlo.

El resto del primer capítulo (el titulado Cero), sin embargo, no ha terminado de convencerme: en la primera lectura me encantó (aunque me chocó un poco la rapidez con la que se presenta y termina el episodio de la niña con apendicitis), pero una vez que he leído la novela entera, al revisarla, no puedo evitar pensar que la historia de verdad comienza con la introducción de su protagonista, Kirmen, que no aparece hasta el capítulo Dos. Y, sin embargo, creo que la información que se nos presenta en este primer capítulo es necesaria para la novela: es en la forma de enlazarlo con el resto donde le veo las carencias. Quizás si se hubiese estructurado de otra forma me habría convencido más, porque resulta como digo muy interesante para comprender la evolución de otro de los personajes claves de la trama: el doctor.

Y es que otro punto estrella de Clorofilia es el tratamiento y la caracterización de sus personajes: hay poquitos, los justos para el número de páginas, y todos ellos resultan terriblemente vivos y reales. ¡Es una delicia leer esos diálogos tan bien construidos! Nada de infodumping y no hay lagunas de información tampoco: realmente he visto pocos casos de personajes tan bien conjugados en tan pocas páginas. Sin duda, son la gran fortaleza de Clorofilia: la reflexión que presentan, su visión del mundo (que también está muy bien construido y presentado) y la manera en la que se enfrentan a él.

Las descripciones (la prosa en general) son también una delicia. Una vez más, enhorabuena a Cristina Jurado por haber conseguido hacerlas tan redondas en tan poco espacio: soy una gran defensora de la economía del lenguaje y del uso de palabras precisas y claras, y es algo en lo que la autora de verdad se ha ganado mi admiración, especialmente en los pasajes que hablan de la naturaleza, en contraposición al entorno donde interactúan los personajes.

De hecho, como introduje por ahí arriba, lo único que creo que le falta a Clorofilia para ser un libro totalmente redondo es una mejor estructura. Es justo en los puntos clave de la trama donde me parece que flaquea (el ya meniconado capítulo Cero, o ese inciso que es el capítulo Tres que no termina de cuadrarme del todo en el sitio en el que está) y, sobre todo, en la resolución del conflicto. Nuevamente, la manera en la que está contado el clímax de la novela me parece hermosísima, pero no ha conseguido cautivarme todo lo que debería precisamente porque el detonante que lleva a ese punto culminante no me ha parecido que estuviera lo suficientemente justificado.

Me explico: aunque es cierto que había pistas plantadas por toda la novela, o eran demasiado poco obvias o yo las pasé demasiado por alto, porque ni en un millón de años podría haber intuido lo que se avecinaba. Creo que Cristina Jurado apostó demasiado por la carta del plot twist radical sin dejar prácticamente nada para un poco de ironía dramática que hubiera enriquecido al personaje de Jana y toda esa trama de los padres de Kir que, tal y como está, parece más un añadido gratuito de última hora que un elemento planificado e integrado dentro del resto de la trama.

Aun así, el desenlace termina por ser relativamente satisfactorio en su condición de final abierto (personalmente, me habría encantado saber qué ocurre después, pero entiendo que lo dejemos ahí), y deja un buen sabor de boca para esta novela que, más que leerse con calma, se engulle.

En definitiva: otra agradable sorpresa que me dejan los Premios Guillermo de Baskerville, que juzgué en un principio como obra distópica aunque quizás pueda encuadrarse mejor en el género fantástico e, incluso, de terror.


 

¡Y hasta aquí esta segunda reseña de Novela Corta de los Premios Guillermo de Baskerville 2017! Muy pronto, más: suscríbete a mi lista de correo para que te llegue la notificación a tu bandeja de entrada. ¡Y hasta la semana que viene (que toca postre ;])!

Reseña: «Despertares», Felicidad Martínez | Premios Guillermo de Baskerville’17

Reseña: «Despertares», Felicidad Martínez | Premios Guillermo de Baskerville’17

¿NO TE HABÍAS ENTERADO? Este año también soy jurado de los Premios Guillermo de Baskerville, organizados por la web Libros Prohibidos (referente de la literatura independiente en lengua española en estos momentos, que por cierto hace muy poquito empezaron con un Patreon para que todos los ayudemos a que sigan apoyando tanto a los autores autopublicados y a los que no lo son pero están empezando con editoriales pequeñitas). Digo que este año también porque ya participé como jurado en la edición del año pasado, aunque en la categoría de Relato Corto, mientras que este lo hago juzgando Novela Corta.

¿Y en qué consiste mi participación? Pues de aquí hasta el día doce de enero voy a leer las cuatro obras que han quedado finalistas en esta categoría, junto con el resto de miembros del jurado, y publicaré en este blog una reseña por obra. De modo que, si no estás indeciso sobre tu próxima lectura y, además, quieres apoyar la literatura independiente, ¡hazte con estas cuatro novelas cortas!

Y, sin más, te dejo con la primera reseña:

«Despertares», Felicidad Martínez

Reseña: «Despertares», Felicidad Martínez | Premios Guillermo de Baskerville’17

Despertares

Autora: Felicidad Martínez

Sportula, 2016

 

ISBN: 9788416637522

112 páginas

Bienvenidos a Sphère, un lugar donde la ciencia se ha ritualizado de tal modo que ha acabado por convertirse en una religión. Sphère, donde una de las especies inteligentes que habitan el mundo pasa por un periodo difícil, azotada por la hambruna, mientras la otra, en su soberbia, cree haber alcanzado la sabiduría definitiva.

Esta es la historia de Rampante, un explorador que se ha visto forzado a adentrarse más y más en territorio enemigo para robar comida para su familia, y de Colline, una niña con una habilidad inexplicable que pone nerviosos a los filósofos. Ambos despertarán, cada uno a su manera, a una realidad incómoda y aterradora.

¿Se cruzarán sus caminos y hallarán la manera de salvar a Sphère antes de que sea demasiado tarde?

Este es el primero de los libros nominados a los premios que he terminado de leer y debo decir que me he llevado una sorpresa agradable: por la sinopsis parecía que iba a ser una novela muy diferente a lo que realmente leemos una vez que nos sumergimos en sus páginas y lo cierto es que me ha gustado que sea así. No se trata tanto de una novela apocalíptica y de ciencia ficción (aunque lo es, en cierto sentido), como de una novela que utiliza una ambientación distópica para plantear situaciones que no solemos asociar con este género.

Lo que más me ha gustado, sin duda alguna, ha sido precisamente este enfoque: en el mundo en el que se desarrolla la acción (o, al menos, en la parte del mundo poblada por esos humanos con nombres plagados de LL), se da una situación, cuanto menos, curiosa. Hemos leído hasta saciarnos novelas donde todo tipo de cultos religiosos, en muchos casos sectarios, utilizan el desconocimiento y la ignorancia de la población para manipular sus acciones: para controlarlos, en definitiva. Es cierto además que, como lectora asidua que soy de novela histórica, en nuestro pasado tenemos más de uno y de dos episodios en los cuales una iglesia con demasiado poder ha dominado prácticamente todas las áreas de la vida de las personas.

Pues bien, en Despertares, Felicidad Martínez toma ese modelo (el de la Inquisición) y le da un giro que, a mí al menos, me ha parecido tremendamente original: ¿y si es la ciencia lo que controla de esa forma al pueblo? ¿Y si son las leyes de la física las que dictan las normas que ordenan la sociedad? En la novela, niños y mayores acuden a un edificio, que cumple las funciones de templo, a que les expliquen los descubrimientos de física y matemáticas que les ayudarán a comprender cómo funciona el mundo.

Aunque, al final, se trata también de una visión cerrada del mundo, como la que podían tener los señores inquisidores del siglo XVI: tampoco en esta sociedad tan aparentemente avanzada (ilustrada, podríamos decir) se contempla la posibilidad de que haya fenómenos que se salgan de la norma. Es lo que le ocurre a una de las protagonistas, la pequeña Colline, que se verá juzgada precisamente por ser diferente.

Sin embargo, esta novela, pese a ser tan cortita, tiene otra línea argumental: Rampante y Barrigona (tengo que decir que me gustan muchísimo más los nombres elegidos para esta, podríamos decir, raza, que los de Colline y sus conocidos), que pertenecen a un grupo autodenominado los pensantes, y que son los únicos capaces de comprender el terrible peligro que se aproxima al mundo.

No voy, por supuesto,  a revelar cómo se entrecruzan exactamente las dos partes de la novela, pero si tuviera que señalar algo que no ha terminado de convencerme sería precisamente lo que ocurre a partir de ese momento en el que Colline y Rampante entran en contacto; veo que quizás a la novela le falte una buena parte del nudo para llegar a ser un texto realmente redondo: mientras que la introducción me parece magistral (sobre todo, quería señalar un diálogo que tiene lugar hacia el principio, entre Colline y su madre, que sirve para situar al lector perfectamente y sin tirar absolutamente del temido infodumping), parece que, una vez que sabemos dónde estamos, nos vamos directamente a la resolución del conflicto, sin detenernos apenas en la acción propiamente dicha. Es por eso que esta novela corta se me ha hecho demasiado corta: me he quedado con muchas preguntas sin respuesta y, quizás, si me hubiese dado tiempo a empatizar o encariñarme un poco más con los personajes, me habría llegado más el final.

En cuanto a temas puramente técnicos, me parecen muy acertadas, por una parte, la manera en la que Felicidad Martínez plantea la intriga sobre la verdadera naturaleza de los pensantes (¡genial uso de la ironía dramática, dando pistas tan buenas al lector!) y, por otra, la caracterización general de Colline mediante el uso de los diálogos (y su evolución a lo largo de la novela). Sí que es cierto que la caracterización del resto de personajes la he visto un poco difusa (por ejemplo, hay un momento en el que el narrador nos intenta convencer de que a cierto personaje se le dan muy bien los niños, pero no es la sensación que me daba leyendo los propios diálogos), aunque hacia el final este problemilla se soluciona.

En definitiva, me ha parecido una novela corta entretenida y muy rápida de leer, con un planteamiento muy interesante. Quizás me ha faltado leer el resto de las Leyendas del Metaverso para comprender del todo el mensaje y la intención de la autora pero, teniendo en cuenta Despertares como entidad independiente, considero que el problema principal es que le faltan unas cuantas de páginas para asentar bien una idea con tanto potencial.


 

Otras reseñas de Despertares:

¡Y hasta aquí la primera reseña de Novela Corta de los Premios Guillermo de Baskerville 2017! Muy pronto traeré la siguiente: suscríbete a mi lista de correo para no perderte ninguna. ¡Hasta la semana que viene!

Qué es una novela histórica

Qué es una novela histórica – Esquinas Dobladas

ESTE LUNES, Fran Zabaleta publicaba esta recopilación de cinco blogs de escritores de novela histórica, que te aconsejaría que consultaras porque merece la pena echarles un vistazo a los autores mencionados, incluso aunque no saliera yo (¡gracias por la mención, Fran!), y por supuesto nada más leerlo me puse a curiosear. Ni que decir tiene que entre eso y responder a cuatro correos y otras mil cosas que de repente me parecían urgentísimas (pista: no lo eran) la mañana del lunes no llegué a mis mil palabras diarias, pero echémosle la culpa a Fran y dejemos que el diablo de la procrastinación nos engulla (si es que está claro que tengo que volverme a la playa, que esto de la vuelta al cole es malísimo para la salud y, sobre todo, para la productividad).

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Por qué leemos novela histórica

Por qué leemos novela histórica – Esquinas Dobladas

CUANDO VOY A LA BIBLIOTECA o a una librería, irremediablemente los libros que más me llaman la atención son las novelas históricas. Me llaman por supuesto la atención los títulos o autores de los que he oído hablar (porque, siendo francos, la publicidad y el marketing funcionan estupendamente) pero, sobre todo, tiendo a llevarme a casa libros que tratan sobre épocas y hechos del pasado sobre los que sé poco o sobre los que apenas he oído hablar, y la única excepción son las novelas sobre la Guerra de la Independencia o la Guerra Fría.

Y llevo mucho tiempo haciendo esto (aunque al final leo un poco de todo), desde antes incluso de haberme dado cuenta de que la novela histórica es mi género preferido no solo para leer sino también a la hora de escribir.

Esta semana, en mis redes sociales, he lanzado la siguiente pregunta:

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Cinco pasos para enamorarte de la novela histórica

Cinco pasos para enamorarte de la novela histórica – Esquinas Dobladas

ESTE FIN DE SEMANA he estado buceando un poco en el baúl de los recuerdos: si me sigues en Instagram y viste mis stories, sabrás que estuve revisando y actualizando la libreta en la que tengo apuntados todos los libros que he leído desde 2006: no recuerdo muy bien por qué con doce años me pareció una buena idea llevar un registro de mis lecturas; parece ser que los señores de Goodreads tuvieron una idea parecida y desarrollaron la plataforma ese mismo año.

Quizás tuvo algo que ver que fue ese año en el que empecé a escribir mis primeras patatas (de las que puedes leer unos convenientemente horrorosos extractos por aquí), pero el caso es que por aquella época se conoce que yo tenía mucho tiempo porque leía un montón: más de 100 libros al año, cuando en 2016 fueron solamente 36. Claro que los libros de aquella época eran cosillas más bien cortitas y ahora, aparte de que tengo ochenta mil asuntos más entre manos, leo otro tipo de libros. ¡Y puedo decir que siempre he estado por encima de la media nacional!

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«Palmeras en la nieve» y el modelo Kate Morton en la novela histórica

«Palmeras en la nieve» y el modelo Kate Morton en la novela histórica

LA SEMANA PASADA TERMINÉ de leer Palmeras en la nieve, de Luz Gabás, y como el libro no me dejó indiferente decidí que escribiría aquí una entrada sobre él. Pero como no podía decidirme (¡hay tantas cosas de las que podría hablar!), abrí una encuesta en twitter para elegir el tema de hoy. Después de una ronda de desempate (en la primera encuesta quedó descartado que hablase sobre el final), la cosa quedó tal que así:

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La Filosofía Cluster en la escritura (¡y fotos de mi presentación en Badajoz!)

(Las fotos están al final, pero antes voy a soltarte un rollo sobre racimos de uvas y clases de portugués)

La Filosofía Cluster en la escritura

EL OTRO DÍA leí este completísimo artículo que Gabriella Campbell publicó en su blog sobre formas de obtener inspiración y, aunque reúne otras 33 técnicas geniales para tener ideas, lo cierto es que a mí la que mejor me funciona es la número uno: lo que Gabriella y James Altucher llaman sexo de ideas y que yo (quizás porque estuve trabajando en una asociación de estas características) llamo Filosofía Cluster.

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Cómo escribir el comienzo perfecto

Cómo escribir el comienzo perfecto

HACIENDO UNA COSA que no se debe hacer nunca (cuándo haré caso de mis propios consejos…), estoy intentando arreglar el primer párrafo de la novela que estoy escribiendo. Digo que es algo que no se debe hacer nunca porque no es muy aconsejable ponerse a corregir cuando todavía no está el primer borrador terminado, pero como últimamente estoy escribiendo un poco a rachas (hay días que parece que todo fluye y días que no consigo poner dos palabras juntas) y como (otra de las causas de mi crisis de mitad de novela) tampoco puedo dedicarle a escribir todo el tiempo que me gustaría, me he dicho que tampoco viene mal replantearme un poco el concepto y adónde quiero llegar con esta novela. Porque tener una dirección en la que viajar me ayuda a seguir adelante, pero tener claro de dónde parto también me ayuda a situarme.

Y todo esto me lleva a la primera frase. Ay, la primera frase. La más complicada de toda la novela. Es la frase que debe atrapar al lector, que aún no sabe nada de ti. No sabe nada de tus personajes, no le importa lo que les pase y, si es como yo, ha empezado a leer tu novela porque quiere deshacerse de la resaca de la última que ha leído.

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