
CUANDO VOY A LA BIBLIOTECA o a una librería, irremediablemente los libros que más me llaman la atención son las novelas históricas. Me llaman por supuesto la atención los títulos o autores de los que he oído hablar (porque, siendo francos, la publicidad y el marketing funcionan estupendamente) pero, sobre todo, tiendo a llevarme a casa libros que tratan sobre épocas y hechos del pasado sobre los que sé poco o sobre los que apenas he oído hablar, y la única excepción son las novelas sobre la Guerra de la Independencia o la Guerra Fría.
Y llevo mucho tiempo haciendo esto (aunque al final leo un poco de todo), desde antes incluso de haberme dado cuenta de que la novela histórica es mi género preferido no solo para leer sino también a la hora de escribir.
Esta semana, en mis redes sociales, he lanzado la siguiente pregunta:










