
ESTE FIN DE SEMANA he estado buceando un poco en el baúl de los recuerdos: si me sigues en Instagram y viste mis stories, sabrás que estuve revisando y actualizando la libreta en la que tengo apuntados todos los libros que he leído desde 2006: no recuerdo muy bien por qué con doce años me pareció una buena idea llevar un registro de mis lecturas; parece ser que los señores de Goodreads tuvieron una idea parecida y desarrollaron la plataforma ese mismo año.
Quizás tuvo algo que ver que fue ese año en el que empecé a escribir mis primeras patatas (de las que puedes leer unos convenientemente horrorosos extractos por aquí), pero el caso es que por aquella época se conoce que yo tenía mucho tiempo porque leía un montón: más de 100 libros al año, cuando en 2016 fueron solamente 36. Claro que los libros de aquella época eran cosillas más bien cortitas y ahora, aparte de que tengo ochenta mil asuntos más entre manos, leo otro tipo de libros. ¡Y puedo decir que siempre he estado por encima de la media nacional!
Continuar leyendo «Cinco pasos para enamorarte de la novela histórica»









