Dos cosas (y media) que los escritores podemos aprender de Giselle

corps de ballet

EL MIÉRCOLES PASADO, justo después de colgar esta entrada sobre novelas de espías, me fui al cine porque echaban el ballet Giselle en directo desde el Royal Opera House de Londres. No era la primera vez que veía un ballet, pero sí la primera que lo hacía en el cine: por si nunca lo has probado, es una experiencia totalmente recomendable.

La música, ella solita, ya habría bastado para enamorarme, pero si a eso le unes los saltos, los pas de deux, el vestuario, la forma que tienen los bailarines de llenar todo el escenario, la mímica… Pues eso, que salí del cine con corazoncitos en los ojos.

Por supuesto, lo que más impresiona son los protagonistas de la historia: llevan el peso de la acción y del baile y se quedan con las coreografías más espectaculares; sin embargo, una de las cosas que más me llamó la atención de esta producción (quizás por esto de que la vi en el cine, con cambios de plano y alta calidad, que son cosas que te permite fijarte en los detalles) fue el corps de ballet (es decir, toda esta gente que aparece por detrás de los protagonistas, como haciendo bulto: esa es básicamente su función principal).

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Cómo documentarte leyendo novelas

Cómo documentarte leyendo novelas

ÚLTIMAMENTE tengo poquísimo tiempo para todo: para escribir, para intentar mantener una vida social que se cae a trocitos, para ver películas y, sobre todo, para leer.

Siempre, desde pequeñita, he sido una lectora voraz: no podía no leer antes de dormir y traía a mi madre de cabeza. Pasaba más tiempo en la biblioteca que en los parques y en mi mesilla siempre había tres o cuatro libros esperando un turno que no tardaba en llegar (llevo listas con todos los libros que me leo desde 2006 y por aquella época mi media era de unos 100 libros al año).

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Por qué escribo novela histórica

Por qué escribo novela histórica

CUANDO YO EMPECÉ A ESCRIBIR, allá por 2006 (ha llovido desde entonces), lo que me iba era la fantasía. Mi primera novela era una cosa muy rara (que, para más detalles, estaba escrita en las hojas que no usaba para clase de las libretas de sociales) cuya protagonista era una jovencita a la que básicamente le hacían bullying todos sus conocidos y que, voilá, de repente era la elegida (tal cual: la Elegida) para salvar un mundo mágico paralelo del que nadie tenía constancia y bla, bla, bla. Original, ¿verdad?

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