Lo que he aprendido al escribir 600 000 palabras

La escritura es una carrera de fondo y yo llevo corriendo desde que tenía doce años. En todo este tiempo he escrito muchas patatas, me he llevado muchos chascos y he visto un poco de todo, pero sobre todo puedo decir que he aprendido un par de cositas tras haber escrito más de 600 000 palabras.

Los comentarios en Microsoft Word | Las herramientas del escritor (7)

Este verano, con esto de las vacaciones y gracias a una escasez de acceso a internet, he tenido que reaprender a escribir sin documentarme. O, lo que es lo mismo, he hecho un esfuerzo por seguir escribiendo: nada de pararme a completar detalles y, por supuesto, nada de pasar tres horas de reloj mirando a la pantalla porque hay una palabra que no me viene a la mente. Al fin y al cabo, ya habrá tiempo de volver a todo eso  cuando comience a corregir la novela. ¿Cómo recordarás dónde está el huequecito que tienes que llenar con el nombre del postre o del personaje tal, entre tantos miles de palabras en tu manuscrito?
Si escribes a mano, pon un post-it. Si escribes en Word, utiliza los comentarios.

Dime quién soy | El peligro del infodumping

Es muy fácil caer en la trampa y vomitar sobre la página una lección pormenorizada demostrando lo experto que eres en la materia, pero no hay que olvidar que estás escribiendo una novela (o un relato, o un guion o lo que sea) y que a tus lectores no les interesa toda esa información.

Documentación extrema (9) | De escuelas nómadas

La entrada de hoy va de escuelas que se mueven, porque como te he contado ya en alguna ocasión estoy actualmente escribiendo una historia ambientada en un circo. Como es un circo medianito, hay bastantes niños (aunque en este caso no tengo a ninguno como protagonista): ¿y qué pasa cuando hay niños? Bingo: que necesitamos una escuela.

Por qué prefiero Pinterest a Evernote

Pues bien, aprovechando el tirón del NaNoWriMo, en noviembre empecé una nueva novela. No requiere tanta documentación como la anterior (no es histórica), pero siendo como soy es inevitable que me ponga a investigar algunos detalles. Y, casi, por casualidad, he descubierto una herramienta que nunca me habría planteado podría servirme para organizarme la vida. ¿Que cuál es? Sorprendentemente, Pinterest.