La tarta de cumpleaños de «El Señor de los Anillos»

HE VUELTO (¡por fin!) de mis vacaciones blogueras y reposteras tras el verano, y lo hago con un postre que homenajea a una de mis obras preferidas de la literatura fantástica: El Señor de los Anillos (y El Hobbit, por supuesto, que a Bilbo se le quiere tanto como a Frodo). ¿Y por qué este mes? Pues porque resulta que mis dos hobbits preferidos cumplen años en septiembre. Como sabréis si habéis leído El Señor de los Anillos, el primer libro comienza con una celebración de cumpleaños:

Cuando el señor Bilbo Bolsón de Bolsón Cerrado anunció que muy pronto celebraría su cumpleaños centesimodecimoprimero con una fiesta de especial magnificencia, hubo muchos comentarios y excitación en Hobbiton.

¿Y cuándo se celebra esta fiesta? Pues concretamente, pasado mañana, el día 22:

Ocurría que Bilbo y Frodo cumplían años el mismo día: el 22 de septiembre. “Mejor será que te vengas a vivir aquí, muchacho”, dijo Bilbo un día, “y así podremos celebrar nuestros cumpleaños juntos.”

[…]

Los  Bolsón habían dado siempre bulliciosas fiestas de cumpleaños en Bolsón Cerrado, pero ahora se tenía entendido que algo muy excepcional se planeaba para el otoño. Bilbo cumpliría ciento once años, un número bastante curioso y una edad muy respetable para un hobbit […] y Frodo cumpliría, treinta y tres, un número importante: el de la mayoría de edad.

Leyendo esto, tuve ganas de celebrar yo misma el cumpleaños de Bilbo y Frodo por todo lo alto. ¿El problema? Que en el libro no se menciona ninguna tarta de cumpleaños. Se habla de cómo montan la carpa, de que se agotan las provisiones de todas las tiendas, de lo que dura el banquete, de los invitados, de los no invitados, del intercambio de regalos… pero ni una palabra sobre la tarta. Y ¿qué es un cumpleaños sin tarta?

Por suerte, hay algo que sí se describe en detalle: los fuegos artificiales de Gandalf. Porque sí, el mago gris crea unos impresionantes fuegos artificiales para la fiesta de Bilbo. Y el mejor, el más impresionante de todos, sirve como homenaje a la aventura que este vivió en compañía de trece enanos y el propio Gandalf en El Hobbit, cuando encontraron la guarida del dragón Smaug. Así describe Tolkien los fuegos artificiales de la fiesta:

Hubo cohetes como un vuelo de pájaros centelleantes, de dulces voces; hubo árboles verdes, con troncos de humo oscuro, y hojas que se abrían en una súbita primavera; de las ramas brillantes caían flores resplandecientes sobre los hobbits maravillados y desaparecían dejando un suave aroma en el instante mismo en que ya iban a tocar los rostros vueltos hacia arriba. Hubo fuentes de mariposas que volaban entre los árboles, columnas de fuegos coloreados que se elevaban transformándose en águilas, o barcos de vela, o una bandada de cisnes voladores. Hubo un trueno y relámpago rojo, y luego una lluvia amarilla; un bosque de lanzas plateadas se alzó, de pronto con alaridos de batalla y cayó en el agua siseando como cien serpientes enardecidas. Y también hubo una última sorpresa dedicada a Bilbo, que dejó atónitos a los hobbits, como lo deseaba Gandalf.

Las luces se apagaron; una gran humareda subió en el aire, tomando la forma de una montaña lejana, vomitando llamas escarlatas y verdes, Y de esas llamas salió volando un dragón rojo y dorado, no de tamaño natural, pero sí de terrible aspecto. Le brotaba fuego de la boca y le relampagueaban los ojos. Se oyó de pronto un rugido y el dragón pasó tres veces como una exhalación sobre las cabezas de la multitud. Todos se agacharon y muchos cayeron de bruces, El dragón se alejó como un tren expreso, dio un triple salto mortal y estalló sobre Delagua con un estruendo ensordecedor.

—¡La señal para la cena! —dijo Bilbo.

Con una descripción tan vívida, es difícil no imaginárselo. Así que al final lo tuve claro: si iba a hacer una tarta para el cumpleaños de Bilbo y Frodo, tenía que ser como los fuegos artificiales de Gandalf. Tenía que ser un dragón.

Naturalmente, mis habilidades artísticas no alcanzan a las de Gandalf, así que me temo que mi dragón no es, ni de lejos, tan impresionante como el suyo. Pero de eso hablaré luego, porque todavía me quedaba un asunto por resolver: ¿qué receta usaría? Está claro que no se puede hacer una tarta con sabor a dragón (ni la haría aunque se pudiera), pero tampoco quería hacer la típica tarta de todos los días. Quería una tarta que les gustase a hobbits, humanos, elfos, magos y enanos por igual. Y quería que estuviese inspirada en los sabores de la Comarca. Así que empecé a darle vueltas… ¿qué les gusta a los hobbits? Y una palabra apareció en mi mente: cerveza. Y es que ¿quién no recuerda a los hobbits bailando alegremente después de unas cuantas pintas?

La tarta de cumpleaños de «El Señor de los Anillos» - Esquinas Dobladas

La tarta de cumpleaños de «El Señor de los Anillos» - Esquinas Dobladas

La tarta de cumpleaños de «El Señor de los Anillos» - Esquinas Dobladas

Así pues, inspirándome en esto, decidí probar una receta de tarta de cerveza negra y cacao. Y si tengo que fiarme por lo que pasó en mi casa, puedo asegurar que un grupo de hobbits no dejaría ni una miga.

Unas palabras antes de empezar con la receta: sé que puede parecer un poco intimidante la idea de decorarla. Obviamente, no es necesario, aunque está claro que le da un toque especial. Yo he intentado explicar lo mejor posible los pasos que he seguido, aunque no ha sido fácil porque 1) muchas veces he improvisado sobre la marcha y 2) en algunos pasos me era imposible hacer fotos del proceso, porque tenía las manos ocupadas y no podía soltar lo que estaba haciendo. Aún así, el truco está en echarle imaginación y hacer lo que se pueda con lo que se tenga a mano. Estoy segura de que habrá quien consiga hacer un dragón mucho más impresionante que el mío, pero eh, le he cogido cariño al bichejo, así que voy a enseñároslo. Pero, antes, la receta:

Ingredientes:

Para el bizcocho:

La tarta de cumpleaños de «El Señor de los Anillos» - Esquinas Dobladas

  • 250 ml de cerveza negra (yo he usado Guinness porque es mi preferida)
  • 250 g de mantequilla
  • 100 g de cacao en polvo sin azúcar
  • 400 g de azúcar moreno
  • 1 yogur griego
  • 2 huevos
  • 300 g de harina
  • 1 cucharada de bicarbonato
  • 1 sobre de levadura en polvo
  • 1 pizca de sal

Para la cobertura (crema pastelera):

La tarta de cumpleaños de «El Señor de los Anillos» - Esquinas Dobladas

  • 40 g de maizena
  • 100 g de harina
  • 2 yemas de huevo
  • 1/2 l de leche

Para la decoración:

La tarta de cumpleaños de «El Señor de los Anillos» - Esquinas Dobladas

  • 200 g de chocolate blanco para fundir
  • Colorante alimentario rojo y amarillo
  • 200 g de fondant rojo (la cantidad es aproximada, puede hacer falta más según el tamaño de la tarta)
  • Opcional: fondant de otros colores (o blanco para teñir con colorante) para los detalles.
  • NOTA: para las alas del dragón harán falta dos palillos de madera largos, como los pinchos para brocheta.

Preparación:

Para el bizcocho:

La tarta de cumpleaños de «El Señor de los Anillos» - Esquinas Dobladas

1. En primer lugar, en un cazo ponemos la cerveza y la mantequilla y lo ponemos a calentar hasta que esta última se derrita y se mezcle con la cerveza.

2. Mientras se calienta la mantequilla, en un recipiente combinamos el cacao, la harina, el bicarbonato, la levadura y la pizca de sal, y los mezclamos hasta que quede un polvo uniforme. Reservamos.

3. En otro bol batimos los huevos y el azúcar. Batimos, incorporamos el yogur y batimos de nuevo.

4. Cuando tengamos una mezcla homogénea, vamos añadiendo alternativamente la mezcla de mantequilla y cerveza y la mezcla de ingredientes secos (harina, cacao, etc.), removiendo después de cada incorporación para evitar que se formen grumos.

5. Vertemos el resultado final en un molde untado en mantequilla y harina para que la masa no se pegue. NOTA: yo he usado los moldes que veis en la foto porque los tenía por casa y me pareció que la forma del osito podría servirme para una cabeza de dragón. Sin embargo, podéis usar uno o dos moldes redondos normales y corrientes y luego cortar el bizcocho con la forma que queráis.

6. Metemos la tarta en el horno precalentado a 180ºC durante aproximadamente 1/2 hora. Es importante tener en cuenta que el tiempo en esta ocasión es MUY orientativo y depende del molde que uséis. Cuanto más grande, más tiempo tardará en hacerse la tarta. En cambio, con moldes pequeños como el del osito, en 15 minutos puede llegar a estar listo. Lo mejor es vigilar y probar a meter un palillo en la mas; cuando salga limpio, es que la tarta está hecha.

7. Retiramos la tarta del horno y dejamos que se enfríe antes de pasar a darle forma. Una nota sobre el bizcocho de cerveza: es una masa bastante húmeda y esponjosa, y se desmiga fácilmente. Esto significa que es algo frágil, pero también es fácil de manipular para darle la forma que nos interese; no tengáis miedo de calcar con las manos para unir partes y darles la forma adecuada, ni a esculpir cortando trozos con el cuchillo. Si algo se rompe o se separa del resto, la crema de chocolate (nocilla, nutella, etc.) es un buen pegamento.

8. Intentaré resumir en imágenes cómo le di forma al dragón, pero la idea básica es la siguiente: se cortan dos mitades de bizcocho en forma de C y se unen en forma de S. Ese será el cuerpo del bicho. A uno de los extremos de la S será el cuello, al que deberemos unir otro trozo de bizcocho para la cabeza. El otro extremo de la S es la cola, así que tendremos que hacerla más fina y afilada. cortando partes de bizcocho. Por último, con trocitos más pequeños añadimos las patas delanteras y traseras.

Con esto tenemos el “esqueleto” de nuestro dragón. El resto de elementos ya tienen que ver con la cobertura y la decoración.

Para la cobertura de crema pastelera:

1. Separamos una tacita de leche fría y ponemos el resto a hervir en un cazo.

2. En otro cazo ponemos las yemas y el azúcar y mezclamos, todavía sin encender el fuego.

3. Disolvemos la maicena en una tacita de leche fría y la agregamos a la mezcla de yemas y azúcar. Removemos bien y empezamos a calentar.

4. Cuando la leche del otro cazo hierva, la agregamos a la mezcla sin dejar de remover.

5. Removemos la mezcla hasta que empiece a hervir de nuevo y veamos que espesa, y entonces la retiramos del fuego.La tarta de cumpleaños de «El Señor de los Anillos» - Esquinas Dobladas

6. Antes de que la crema se enfríe y se cuaje, la vertemos sobre nuestro bizcocho en forma de dragón, extendiéndola con un cuchillo o espátula para que cubra toda la superficie. Esto servirá para darle uniformidad a la masa y para que el fondant se adhiera fácilmente.La tarta de cumpleaños de «El Señor de los Anillos» - Esquinas Dobladas

7. Dejamos que la crema pastelera enfríe y luego retiramos el exceso que haya podido caer sobre la bandeja o superficie de trabajo, delineando bien la superficie de la tarta.

Y toca pasar a la decoración en sí, o dicho de otro modo, las alas y las escamas.

Para la decoración:

1. Para las alas, cogemos dos palillos largos de madera. Tenemos que cortarlos aproximadamente a la mitad y atarlos con un cordel fino de manera que cada uno quede en forma de V invertida, con un extremo (el que termina en pincho) ligeramente más largo que el otro, como en la imagen:La tarta de cumpleaños de «El Señor de los Anillos» - Esquinas Dobladas

2. Tras hacer esto con los dos palillos, los forramos con fondant rojo. Esta será la estructura de las alas.La tarta de cumpleaños de «El Señor de los Anillos» - Esquinas Dobladas

3. A continuación, ponemos a derretir el chocolate blanco al baño María. Es importante no sobrecalentarlo: en cuanto empiece a derretirse, bajamos la temperatura, y lo retiramos del fuego de inmediato en cuanto esté líquido.

4. Añadimos el colorante deseado (en este caso, rojo y amarillo) al chocolate poco a poco. Si echamos mucho de golpe, podría cortarse.

La tarta de cumpleaños de «El Señor de los Anillos» - Esquinas Dobladas
(NOTA: en la imagen hay mucho colorante de golpe, pero es que se me da muy mal seguir mis propios consejos y además la foto quedaba bonita, pero no sigáis mi ejemplo).

5. Cuando el chocolate tenga el color adecuado para nuestro dragón, lo vertemos sobre la estructura de las alas, extendiéndolo con ayuda de una lengua o espátula para darle forma de… pues eso, de ala de dragón/murciélago.La tarta de cumpleaños de «El Señor de los Anillos» - Esquinas Dobladas

6. Es muy importante no tocar las alas hasta que el chocolate esté totalmente frío y sólido de nuevo. Si tenéis colorante en gel, podéis usarlo para darle los toques finales a las alas (ya frías) con ayuda de un pincel, como hice yo con el amarillo en la imagen anterior.

7. Mientras dejamos reposar las alas, podemos ir preparando las escamas del dragón. Para ello, lo único que hay que hacer es extender el fondant rojo con un rodillo para que quede lo más fino posible y luego cortarlo en tiras. De esas tiras iremos cortando triángulos con unas tijeras (yo al principio lo intenté con cuchillo, pero con tijeras es mucho más fácil).

8. Una vez que tengamos listas las escamas, solo hay que adherirlas al cuerpo de dragón. Si el fondant está muy seco y se despega o se cae, humedeced las escamas con un pincel mojado.

9. Cuando el dragón esté cubierto por completo de escamas, podemos amasar fondant de otros colores para añadir detalles como los ojos, cresta, cuernos… cualquier cosa que se nos ocurra. Por último, colocamos las alas en su sitio… ¡y ya está! Una tarta Smaug lista para ser devorada por hobbits (o humanos) hambrientos.La tarta de cumpleaños de «El Señor de los Anillos» - Esquinas Dobladas

Espero que os animéis a intentarla ¡y nos vemos en el próximo postre literario!La tarta de cumpleaños de «El Señor de los Anillos» - Esquinas Dobladas

María Vogel

María Vogel

Exploro libros en busca de nuevas aventuras (¡y recetas!)
María Vogel

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Una respuesta a “La tarta de cumpleaños de «El Señor de los Anillos»”

  1. ¡Uno de mis postres literarios favoritos! (Y que conste que no es el primero porque soy claramente parcial ante la tarta vikinga y la de Calpurnia)

    Me parece sinceramente una pasada, por el dragón y porque he tenido la oportunidad de probar una tarta de cerveza negra y estaba buenísima (y porque hace mucho que no me tomo una cerveza contigo y con Ail y los feelings me matan), y porque las fotos te han salido preciosas y porque me has dado unas ganas terribles de leer El señor de los anillos. Si alguna vez me animo a hacerla será con toda seguridad sin la forma de dragón, pero de verdad que tienes mi admiración eterna porque te ha quedado maravillosa ♥

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