Lo que he aprendido al escribir 600 000 palabras

La escritura es una carrera de fondo y yo llevo corriendo desde que tenía doce años. En todo este tiempo he escrito muchas patatas, me he llevado muchos chascos y he visto un poco de todo, pero sobre todo puedo decir que he aprendido un par de cositas tras haber escrito más de 600 000 palabras.

El personaje más vivo que he creado (se llama Kevin)

Para mí, Kevin es el ejemplo perfecto de que las grandes ideas nos llegan cuando menos las esperamos. Y de que la vida está llena de sorpresas, porque quién me iba a decir a mí que un monigote con cuatro palos que garabateé en un momento iba a resultarme tan satisfactorio como esos otros personajes a los que me pongo a buscarles casa, escuela y hasta cascos, si hace falta.

Dime quién soy | El peligro del infodumping

Es muy fácil caer en la trampa y vomitar sobre la página una lección pormenorizada demostrando lo experto que eres en la materia, pero no hay que olvidar que estás escribiendo una novela (o un relato, o un guion o lo que sea) y que a tus lectores no les interesa toda esa información.