Cómo las vacaciones me han ayudado a dejar de procrastinar

Cómo las vacaciones me han ayudado a dejar de procrastinar

HASTA NO HACE MUCHO TIEMPO, yo escribía siempre a mano. De verdad: novelones enteros de miles y miles de palabras a boli sobre papel cuadriculado; montones de patatas que nunca verán la luz y que recibían la primera corrección cuando me dedicaba con muchos sudores a pasarlas a ordenador. Abandoné este sistema cuando vivía en Alemania y empecé a escribir mi novela sobre la Guerra Fría, no porque decidiera modernizarme de repente, sino porque no me llevé libretas en blanco cuando me mudé y no quería comprarme muchos cacharros que luego tuviera que traer de vuelta a España.

Me ha hecho falta irme de vacaciones a un sitio donde mi acceso a internet era bastante limitado para recuperar un método de escritura que me había funcionado siempre muy bien y que tenía abandonado: no, no he vuelto a escribir a mano. Alguna hoja suelta, alguna escena clave y mil esquemas, sí, pero el grueso del borrador está directamente en Word. Lo que he vuelto a hacer es escribir sin documentarme.

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Documentación extrema (10) | De periódicos viejos

DOCUMENTACIÓN (3)

COMO HACE UN PAR DE SEMANAS me puse a reorganizar las notas al pie de página de uno de mis manuscritos para convertirlas en un glosario, me dio por incluir una a propósito de que se mencionaba en el texto a la Pan Am. Y, de verdad, te prometo que solamente quería comprobar una fecha, pero me lié y terminé prácticamente estudiándome la historia de la aerolínea americana.

De periódicos viejos

De alguna manera llegué a esta noticia, publicada en el semanario Flight International del 26 de septiembre al 2 de octubre de 1990 (es decir, la semana previa a la Reunificación Alemana): se titula El Este es el Oeste ¿y el Oeste…? y trata sobre el impacto de la Reunificación sobre los aeropuertos y el sector de las aerolíneas. Desde el final de la Segunda Guerra Mundial, ninguna aerolínea alemana (la nacional de la RFA o Alemania Occidental era Lufthansa) tenía permitido volar desde o hasta Berlín: los vuelos domésticos de la RFA, es decir, entre el resto de Alemania Occidental y Berlín Oeste, eran cubiertos por la americana Pan Am (que quebró en 1991). El artículo habla un poco sobre esto pero, mayormente, sobre las consecuencias de la caída del Muro de Berlín en asuntos como el espacio aéreo, y sobre la capacidad real de los aeropuertos berlineses para acoger al gran número de pasajeros previsto a partir de los cambios que se avecinaban.

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