5 recursos (muy) básicos para documentarnos

Cinco recursos (muy) básicos para documentarnos

YO, PERSONALMENTE, soy una friki de la documentación, pero conozco a muchísimos otros escritores (tal vez estés entre ellos) que no se documentan los más mínimo a la hora de escribir. A unos les parece aburrido, otros piensan que no es importante y hay un último grupo (los menos) que piensa que es demasiado complicado o difícil.

Y aquí es donde entro yo (Súper-Dory al rescate), para intentar ayudar aunque sea un poquito a estos últimos escritores perdidillos.

La verdad es que yo me documento absolutamente sobre todo, pero mayormente cuando escribo novelas históricas. En el proyecto que tengo ahora entre manos, que está ambientado (en parte) en Berlín en 1961, mi último quebradero de cabeza ha sido el no ser capaz de encontrar si en ese año había lecheros que repartieran la leche casa por casa en la RDA. Y me he vuelto loca buscando información en todo tipo de páginas, en inglés, español y hasta alemán (lo cual ha sido bastante complicado, dicho sea de paso), para al final tener que eliminar del todo el párrafo (ya ves, todo por un párrafo) para el que me he tomado tanto trabajo.

Pero, antes de meterte a investigar sobre detalles tan sumamente concretos (y, muy a mi pesar, algo superfluos), hay unas cuantas cositas que es vital que conozcas (si no lo haces ya).

CÓMO DOCUMENTARSE PARA ESCRIBIR UNA NOVELA

1. Enciclopedias

No, no me refiero a Wikipedia (que también, aunque siempre es preferible acudir a las fuentes de cada artículo y comprobar por nosotros mismos su fiabilidad), sino más bien a esas colecciones que venían antiguamente a venderte a casa. Englobo aquí también todo tipo de tratados o libros de divulgación sobre el tema acerca del cual quieres escribir. Mi consejo es que le eches un vistazo a todo este material antes de empezar, para hacerte una idea general de cómo quieres enfocar tu historia e incluir los elementos sobre los cuales vas a escribir. Y si no tienes ni idea sobre el tema, procura empezar por algo a un nivel básico (es sorprendente lo útiles que pueden llegar a resultar los libros ilustrados para niños) y poco a poco vete metiendo en berenjenales más complicados.

2. Google Maps

Sobre todo si tu novela se sitúa en un lugar que nunca has visitado, el Street View de Google Maps es terriblemente útil para visualizar a tus personajes caminando por las calles de tal o cual ciudad. Los atlas de toda la vida también pueden ayudar; algunos hasta traen climogramas, que parece que no pero pueden darte una idea del tiempo atmosférico que va a sufrir o disfrutar tu personaje. También te recomiendo que le eches un vistazo a blogs de viajes, a guías tipo Lonely Planet e incluso portales como Trip Advisor. Aunque, por supuesto, nada como ir tú mismo de viaje al lugar donde quieres ambientar tu novela (si puedes permitírtelo, claro está).

3. Novelas y películas

Seguro que alguien antes que tú ha escrito sobre ese mismo lugar o esa misma época: ¡aprovéchate! Lo bueno de las series o libros es que pueden darte ideas no solo sobre qué tipo de comida puede gustarle a tu protagonista, sino también sobre su cultura y su forma de ver la vida.

4. Redes sociales de museos o centros de investigación

Aparte de poder ponerte en contacto con ellos para preguntarles directamente sobre detalles que te quiten el sueño, muchos museos específicos suelen subir fotos y artículos relacionados con su tema de estudio, ¡y todo eso puede ayudarte! Además, si tienes la oportunidad de visitar alguno que se centre en el tema sobre el que quieres escribir seguro que te ayuda a aclarar tus ideas y a tener una visión más clara del tema.

5. Testimonios

Ya sean entrevistas o autobiografías, siempre es muy enriquecedor contar con la experiencia de alguien que haya pasado por lo mismo que tus personajes o por una situación similar. (Si alguien está interesado en escribir sobre el Muro de Berlín, en esta página, por ejemplo, hay multitud de testimonios muy interesantes ordenados por orden cronológico).

A mí, concretamente, la documentación es una parte del proceso de escribir que me encanta. Suelo tener siempre a mano una libreta donde apuntar todos los detalles que voy encontrando y que puedan servirme; también te aconsejo que guardes todos los enlaces que creas que te puedan ser de alguna ayuda (y que apuntes en algún sitio qué tipo de información contiene cada uno), creando tu propia base de datos de información. Hoy en día hay muchísima información en la red, ¡no tengas miedo en utilizarla!

(Me han recomendado a este respecto el libro Cómo documentar tu novela, de Gema Delgado, por si quieres tener una visión mucho más profesional que la mía sobre la documentación).

Un último consejo: no te apresures. Documentarse bien lleva su tiempo y, aunque por supuesto a medida que vayas escribiendo te puedan surgir dudas que tendrás que ir solventando sobre la marcha, creo que es importante saber un poco de lo que estamos hablando antes de empezar a escribir. No hay que ser ni mucho menos un experto en la materia, pero con tener claro un sencillo esquema mental tu escritura puede ganar mucho.

Y tú, qué, ¿te documentas? ¿Qué tipo de recursos utilizas? ¿Sabes si había lecheros en Berlín en 1961?

Elena

Elena

Escritora de novela histórica, porque soy una friki de la documentación. Leo de todo, colecciono marcapáginas y postales y me encantan las tragedias bien gordas. En mis ratos libres aprendo alemán y veo vídeos de ballet. También toco el piano y hago experimentos culinarios que no siempre se pueden comer. ¡Y he publicado una novela sobre vikingos!
Elena

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7 opiniones en “5 recursos (muy) básicos para documentarnos”

  1. Soy de las vagas, como he dicho, a las que le da pereza crónica ponerse a rebuscar mucho, no vaya a haber información contradictoria por internet y me líe más. Pero mi vagueza aparte, me parece muy importante documentarse (incluso aunque se escriba fantasía!) y la entrada me ha gustado mucho, muy ordanita y muy útil ^^

    1. A mí lo que me da miedo es inventarme algo y luego comprobar que hay datos que hacen que esa situación sea inverosímil, así que lo investigo todo cuatrocientas veces (pero ya digo que lo mío es nivel exagerado). ¡Me alegro de que te haya gustado la entrada!

  2. Qué fácil parece todo cuando tú lo explicas. Lo de la leche sí que te llegó al alma, ¿eh? jijijij ¡Espero seguir leyendo muy prontito! (que ahora mismo ando escasa de palabras y no sé qué comentarte, pero ya sabes que te leo siempre. ¡Muchísimo ánimo!

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